Descubrimientos de los cinco meses

Qué rápido pasa el tiempo, ¿no? Parece que fue ayer que os estaba contando nuestros descubrimientos de los cuatro meses y ya Vera tiene medio año y yo no me he dado ni cuenta. Por un lado, es como que se me ha hecho cortísimo, pero por otro es como si llevásemos toda la vida juntas. Ella cada día está más divertida y yo cada vez necesito un babero más grande.

En fin, reflexiones a parte, hoy os traigo las cosas que hemos ido descubriendo en el último mes. En realidad no son muchas, o al menos no tantas como en el mes anterior, donde además os incluí cosas de meses pasados, pero qué le vamos a hacer. Cuando abrí este blog me dije que esto no iba a influir para nada en la educación de Vera y así estoy intentando que sea. Digo esto porque, en realidad, podría ponerme a comprar todas las cosas que veo y que le podrían gustar (ganas no me faltan, no sé si he dicho ya por aquí que soy una entusiasta de los juguetes) o simplemente comprar cosas para crear contenido. Pero por muchos motivos que no vienen ahora al caso, no quiero hacerlo. Así que os cuento las cosas que, de verdad, han llegado a nuestras vidas en las últimas semanas, aunque no sean muchas:

  • Las plumas. Sí, las plumas. Había leído sobre sus beneficios - se supone que se van estimulando las áreas cerebrales de las partes del cuerpo por las que se las va pasando- y compré un par de ellas (la primera de color marrón en una mercería y la segunda que es un conjunto de plumas supersuaves en una tienda de abalorios). Y la verdad es que a Vera le gustan mucho. Bueno, más bien le intrigan, creo yo. Se las paso por el cuerpo (le quito la ropa y el pañal) y ella se queda embobada y muy muy quieta mientras mira la pluma. Es muy gracioso porque ves cómo se le va poniendo la piel de gallina según le va recorriendo el cuerpo, y en esencia, creo que le relaja mucho. Normalmente las utilizamos antes de darle el masaje del que os hablé en los descubrimientos de los cuatro meses

  • Los juguetes de baño. Una de las cosas que más me gustan del progreso de Vera es que ha pasado de odiar el momento baño a disfrutarlo bastante. Tanto que hace unas semanas creí que había llegado el momento de comprar algún juguetito para el agua. Pero por el momento son sólo cosas que uso yo para echarle agua encima a ella, porque todavía no se sienta ni sabe manipular bien los objetos, y además se sigue llevando todo a la boca por lo que cualquier cosa que le dé lo único que va hacer es chuparla y, con ello, tragar agua y jabón. Más adelante compraremos otro tipo de juegos para la hora del baño, pero por ahora, estos están bien, porque a Vera le encanta mirar el agua caer, y la pobrecita intenta agarrarla cada vez que cae. Es muy gracioso. Siguiendo estas premisas, compré estos pequeños recipientes de Imaginarium que tienen en su base unos agujeros distintos cada uno y por los que se supone que el agua cae de formas distintas. Y bueno, no están mal, pero al final la mayoría son demasiado pequeños y el agua se va enseguida, por lo que el "efecto cascada" no es muy visible para un bebé cuyo tiempo de respuesta todavía es lento. Quizá más adelante, cuando ya Vera juegue con ellos de otra forma, cogiéndolos por sí misma y apilándolos uno sobre otros o como a ella le apetezca, los disfrute más. Para el momento actual está mucho mejor esta torre de plástico de Ikea como la de la foto, que mis padres tenían en su casa y que un día descubrí que también tiene agujeros en su base. Al ser recipientes mucho más grandes, el agua está mucho más tiempo cayendo y la niña lo puede apreciar mejor.

  • Los mordedores. A Vera le están empezando a salir los dientes, o al menos eso creo. Se mete a la boca todo lo que encuentra pero de una forma mucho más ansiosa que antes, no sólo como una forma de explorar que es totalmente normal a su edad. Además, le he tocado las encías y las tiene rugosas y se ve el reborde blanco de los dientes que quieren hacer su aparición. De todas formas, así lleva casi un mes y sigue con la boca inmaculada, pero bueno, prisa no hay ninguna. El caso es que le he ido comprando distintos mordedores que la verdad es que le alivian un montón. El primero que compré fue uno de Mercadona que se puede meter al frigo. El segundo este rosa de Suavinex relleno de agua destilada que también se mete al frigo, y por último, este de Dr. Browns que es hueco por dentro y que se puede meter al congelador, cosa que me encanta porque se enfría mucho más rápido. Al principio, su favorito era el de Dr. Browns, y no me extraña, porque para ella es realmente fácil de agarrar, y además es mordedor todo el juguete en sí, no solo una parte. Pero últimamente también le está gustando mucho el de Suavinex, porque ya está mostrando mucha más destreza sujetándolo (al principio le pesaba mucho y se le caía. Las cosas que a nosotros en nuestra mano nos parecen ligeras a ellos les pesan muchísimo).
  • El juego de la risa. Es uno de los juegos que el libro Todo un mundo de sensaciones, del que os hablé en el post de qué leer durante el embarazo, proponía para el quinto mes de vida del bebé. Y la verdad es que jugamos bastante y es de lo más divertido. Se supone que el sentido del humor, según este libro, también se aprende y se observa, y por eso siempre que me acuerdo me pongo a reírme delante de Vera. Al principio sin sentido, muy forzado para mi gusto, pero esto dura sólo dos segundos, porque en seguida ella me responde con risa y acabamos las dos partidas. Es muy bonito. 
  • Las cucharas. Supongo que a las madres que no sois primerizas esto ya no os pille por sorpresa, pero en este último mes hemos descubierto lo muchísimo que a Vera la gustan las cucharas. Son un recurso de lo más útil para cuando nosotros estamos comiendo, en casa o fuera. Le das una cuchara (cucharilla, en realidad) y se entretiene chupándola la mar de bien. Yo creo que al ver que es parte de lo que nosotros tenemos en la mesa, se siente integrada porque la estamos dejando participar de lo que hacemos dándole algo de lo que tenemos. No es como si le diéramos un juguete. Además, el hecho de que el metal esté frío (también he probado con las infantiles de pasta, pero estas no le gustan tanto) creo que es una sensación que en la boca le gusta mucho.
  • Otro de los descubrimientos de este mes han sido los tubos sensoriales que hice y de los que os hablé en este post. Ya os dije que eran un juguete que me encantaban, y Vera les hace cada día más caso. Jugamos con ellos de mil formas distintas: haciéndolos rodar por el suelo, apilándolos unos sobre otros, poniéndolos en fila contra la luz, haciéndolos subir y bajar a diferentes velocidades observando cómo caen las cuentas... como ya os dije, las posibilidades son muchas y creo que son un elemento que se quedará en nuestro día a día durante bastante tiempo.
  • Por último, como ya sabéis los que me leéis, en este mes hemos introducido en los biberones de Vera los cereales. En este post os expliqué qué marcas compro y por qué me decanto por estas y no otras.
Y ya está, estos son nuestros descubrimientos del quinto mes de vida. Con esto empieza la cuenta atrás para el post sobre los descubrimientos de los seis meses.

Espero que os haya gustado y, como siempre, gracias por leer.

Un abrazo,

Clara.

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