Descubrimientos de los siete meses

¡Pues ya ha pasado un mes!

¡Vera ya tiene ocho meses y me parece que está súpermayor! Es una niña muy activa y siempre quiere estar de aquí para allá, no para quieta ni un minuto. Todo el día inventando y haciendo maldades, como digo yo.

En este mes hemos descubierto pocas cosas pero las las pocas que hemos descubierto han sido muy chulas. Sobre todo una. Sin más dilación, os la enseño (antes de nada os recuerdo que nadie me paga por nada de lo que voy a decir aquí):

- El espejo para bebés. Creo que no os estoy descubriendo la pólvora si os digo que a los bebés les encanta mirarse al espejo. Al menos a Vera le chifla. Es un recurso que prácticamente nunca me falla: la pongo frente a un espejo, y aunque esté enfadada, enseguida se pone a gritar de alegría y a mover un montón las piernas y los brazos.


Lo que quizás no sabíais es los beneficios que tiene que los bebés se miren al espejo. Esto es algo que yo aprendí leyendo el libro Todo un mundo de emociones y Todo un mundo de sensaciones, de los que os hablé en este post. Ahí te explican que, gracias al espejo,  los bebés aprenden cosas tan importantes como la concepción de sí mismos o la existencia "del otro", además del esquema corporal etc. Pero lo que a mí más interesante me parece es que, al principio, cuando todavía no se reconocen a sí mismos, (está demostrado por experimentos que hasta el año y medio o dos años no saben que el bebé del reflejo son ellos) lo que creen que ven al mirarse al espejo es otro bebé. De esta forma,  hablan a ese bebé que les mira y, en definitiva, intentan hacerse amigo suyo. Es decir: están socializando, y no hace falta que diga lo importante que es esto. Las autoras de estos libros consideran tan importante que los bebés se miren en el espejo que, incluso, con uno de los libros viene “incluido” un espejo de mano pequeño para que el bebé se mire.

Con esta información en mente, llevaba mucho tiempo queriendo instalar un espejo en la zona de juegos que ya os comenté que le hemos montado a Vera en el salón. Pero no encontraba ninguno que me convenciera. Básicamente, todos los veía inseguros, porque eran de cristal. Yo buscaba uno irrompible, al estilo de los retrovisores del coche. Hasta que encontré este de la marca Segurbaby. Tiene un tamaño ideal (100 x 66 cm) para que el bebé se vea completo si está gateando y además es 100 % seguro porque, además de ser irrompible, no se cuelga con tornillos ni nada por el estilo, sino que se pega a la pared.

El problema es que la casa donde vivimos nosotros no es nuestra, y no quería pegar un espejo que cuando quisiera despegar fuera a quedar la marca. Así que, a pesar de lo contenta que me puse con mi descubrimiento, me quedé con las ganas y no lo compré. Hasta que vi a otra mamá de Instagram que lo había comprado y me dio la solución ideal: ¡no hace falta pegarlo, es incluso más divertido si lo vas moviendo por la casa!

Efectivamente, lo que hemos hecho ha sido no pegarlo, y lo tenemos guardado y lo sacamos cuando nos apetece jugar con él. Esto está muy bien porque te da la opción de ponerlo en horizontal y en vertical según convenga y de ir moviéndolo por la casa. También lo ponemos sobre el suelo para que Vera camine sobre él, y es tronchante, de verdad. No sabéis lo contenta que estoy de haberlo comprado. Solo me arrepiento de no haberlo hecho antes. 

Así que eso, en definitiva, que os lo recomiendo 100 %. No os arrepentiréis. 

-Otro juguete que ha llegado a nuestras vidas este mes y que a Vera le ha gustado mucho han sido los míticos puzzles de madera con enganche. El que tiene le divierte mucho y además le va genial para trabajar la motricidad fina y el agarre "en pinza" que tan bien nos viene que practique para que coja más destreza con el BLW.



-Este mes también le hemos dado uso al rodillo hinchable de Eureka Kids que le regalaron a Vera hace meses pero que hasta ahora no habíamos utilizado. Se dedica a perseguirlo mientras repta y también lo usa para subirse encima o para intentar ponerse de pie apoyándose en él. Le gusta mucho. Tiene unos cascabeles dentro que suenan cuando se mueve, así que es muy llamativo.

-Por último, como ya sabéis, este mes hemos utilizado mucho el cesto de los tesoros. Como ya os comenté, es una actividad que me encanta y que Vera utiliza cada día de forma más autónoma. Al principio, era yo la que le enseñaba el cesto y le sacaba las cosas, ahora va ella solita, se sienta y se pone a mirar lo que hay dentro. Es algo que creo usaremos durante mucho tiempo, ya que como os expliqué la idea es ir renovando los tesoros para que el bebé no se aburra y para adaptarlos a los intereses y destrezas del niño según el momento.

Pues hasta aquí los descubrimientos de este mes. Espero que os hayan gustado. Y atentos porque próximamente habrá un post sobre otro descubrimiento total, pero este ya corresponde al octavo mes. ¡Estoy deseando que lo leáis! 

Un abrazo, y como siempre, gracias por leer.

Clara.

Si has leído este post, quizás te interesa:

Los regalos de cumpleaños de Vera

Comentarios

  1. Gracias a ti por estos estupendos posts! �� los encuentro muy útiles, nosotras vamos “al rebufo” como se suele decir y es genial leer ideas :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario