Descubrimientos de los ocho meses

¡Ya echamos aquí otra vez!

Qué divertidos han sido los ocho meses. Vera está imparable, cada día más simpática e interactuando sin parar. Yo la veo cada vez más mayor, y aunque cada cosa nueva que hace me emociona, a veces me pongo a mirar fotos de cuando nació y me da mucha pena ver cómo el bebé que era va poco a poco diciéndome adiós... en fin, sentimentalismos de madre, qué le vamos a hacer (será que ya se ha acabado la extrogestación y estoy sensible).

Pues eso, que he venido aquí a contaros los descubrimientos de este mes, así que, allá vamos:



-Enganche Lil' Sidekick: los paseos con Vera ya no son lo que eran. Cuando era más pequeña prácticamente todo el tiempo que estaba en el carrito lo pasaba durmiendo, pero ahora no, y muchas veces se cansa de estar ahí metida (mis buenas batallas me cuesta sentarla ahí) y tengo que entretenerla con juguetes. Pero, como muchos sabréis, esta es una edad en la que un juego divertidísimo es tirar las cosas al suelo, con lo cual los juguetes le duraban nada y menos en las manos. Con este “gancho” de silicona, libre de BPA y que se puede meter al lavavajillas, el problema está solucionado. Le dejo cualquier juguete y no se le cae, y ella tan contenta (además le gusta mucho morderlo, así que doble entretenimiento).

-Las pompas de jabón: ¿habrá un juego más “de toda la vida”? Siempre me han gustado mucho las pompas de jabón. Me parecen preciosas y muy hipnóticas, y últimamente había habido un par de ocasiones en las que Vera había visto a otros niños más mayores haciendo pompas y le había llamado mucho la atención. Así que me hice con un pompero y de vez en cuando en casa nos ponemos a hacer pompas, y a ella le gusta tanto como a mí.


-Los columpios. Las tardes de parque han llegado a nuestras vidas, y la verdad es que tenía ganas. No había llevado a Vera a los columpios aún porque todavía no se sentaba por sí misma, y me daba miedo que se hiciera daño en la espalda o en el cuello. Pero ahora que ya se sienta, vamos casi todos los días y Vera se lo pasa bomba.


-Por último, como ya sabéis, el mayor descubrimiento de este mes ha sido el cubo Pikler, del que ya os habré en el post anterior, y con el que jugamos cada día. ¡Vera está enganchada! Es algo que le está potenciando muchísimo la motricidad y yo estoy contentísima de tenerlo en casa porque sé que su uso irá evolucionando según avance su desarrollo.

Pues hasta aquí los descubrimientos de este mes. Espero que os haya resultado útil, y os recuerdo que podéis leer los descubrimientos de los cuatro, cinco, seis y siete meses.

Poco más que añadir por hoy entonces. Como siempre, gracias por leer.

Un abrazo,

Clara.

Comentarios