Nuestra mesa de experimentación

 ¡Hola a todos! ¿Cómo estáis?

Al habla la única persona a la que se le ocurre publicar un post sobre juguetes cuando ya han pasado Papá Noel y Los Reyes. Sí, esa soy yo. Quería haberlo escrito antes, pero me ha sido imposible, qué le vamos a hacer. Aún así, creo que tengo cositas interesantes que contaros, así que, vamos allá.

Hoy he venido a hablaros de nuestra mesa sensorial, o mesa de experimentación, como queráis llamarla. Algunos no sabréis lo que es -os enteraréis con este post- y otros estaréis hartos de verlas en Instagram, con sus correspondientes "propuestas" -término que me repele un poco, la verdad-. 

El caso es que hasta ahora, Vera no tenía ninguna. No sé, no surgió. Es como que sabía que era algo que le iba a gustar pero tampoco me animaba a comprarla. Me daba pereza, por el espacio que ocupa, por las liadas que se iban a formar con el agua derramándose por ahí, porque no sabía si verdaderamente lo iba a usar o iba a ser jugar cinco minutos y ya... Total, que no la compramos. Además, hay que tener en cuenta que yo no soy una madre nada dada a preparar "actividades" o, como ya he dicho, "propuestas". Y no pasa nada, vivo en paz con ello -es por esto que, un año más, hemos vuelto a ser la resistencia y no hemos hecho calendario de adviento en Navidad-. A ver, que hacemos muchas cosas, como cocinar juntas, pintar, etc. En fin, que tampoco quiero contaros mi vida, pero vamos, que no, que yo no me veía tintando por la noche pasta de colores y nosequé para preparar "la propuesta del día". Que quien lo haga genial, pero yo paso. Así de claro jajajajajaa 

Peeeeero, y aquí viene el pero, desde hace unos meses para acá, veníamos observando en Vera un interés MUY grande en los trasvases, esto es, coger agua de un vaso y trasvasarlo a otro y, en fin, empezar a liarla parda con temas de agua. Y oye, a mí me parece bien, si yo siento que ella se está divirtiendo y está aprendiendo con eso, pues venga, vamos (dentro de un orden, obviamente). Y por eso últimamente ha jugado mucho a hacer trasvases y movidas varias en el bidé (es escribe así¿?). Pero claro, no era el sitio, se salía toda el agua, las cosas por ahí tiradas, ella mojada... en fin, no.

Entendimos entonces que ese "orden" necesario para jugar a todo esto que a ella le interesaba tanto iba a ser la mesa de experimentación. Al final, ella ya es más mayor (tiene 3 años) y no es como que yo vaya a tener que prepararle las cosas, sino que ella tiene varias cosas a su disposición y decide con qué quiere jugar (evidentemente, siempre hay ayuda por nuestra parte, para llenar y vaciar de agua los recipientes y cosas así, pero vamos, que no supone muchos "deberes" por nuestra parte). 

Pues nada, paso a enseñaros nuestra mesa y complementos. Añadir simplemente que fue nuestro regalo de Reyes para Vera, y que lo que hicimos fue darle ya la mesa montada con cosas dentro para que ya ella pudiera abrirla y directamente ponerse a jugar. Y bueno, qué decir, le encantó. Era como que no se lo esperaba para nada, creo que en su cabeza era un concepto que no existía, algo que no sabía que era posible, y verlo ahí montado con tantas posibilidades de juego le volvió loca. 

Y ahora, por fin, vamos allá:

Empecemos por la mesa. ¿Qué mesa comprar? Los que conozcáis este tipo de juego ya sabéis que la mesa de experimentación más conocida y vendida es la famosa Flisat de Ikea, una mesa de madera con dos cajoneras de plástico dentro que se sacan y se meten fácilmente y en las que se pueden echar cómodamente agua, arena, harina o lo que sea. Pero el caso es que yo estaba buscando algo más "especial", y encontré esta preciosidad de mesa de madera con dos huecos independientes que me gustó bastante. Pero bueno, al final, aunque me gustaba mucho, por temas de espacio -y también de precio-, terminé de decidirme por la de IKEA. Y la verdad es que estamos muy contentos. Claro que hay más opciones, si no queréis tener permanentemente puesta la mesa: hay recipientes de este tipo en los que se puede jugar muy bien y que, obviamente, no ocupan tanto como una mesa con sus cuatro patas. Pero bueno, que al final los Reyes eligieron la de Ikea, y yo no soy nadie para contradecirles.

Así que, eso, tema mesa resuelto. Y ahora, juguetes, materiales que le pusimos para poder darle uso a la mesa. Para jugar con agua, le pusimos estas jarras de colores tan bonitas que además están graduadas -esto va muy bien para en el futuro trabajar temas de matemáticas- para pasar el agua de una a otra. Diversión asegurada. Además, al ser cada una de un color distinto se quedan muy bonitas, y luego, bueno, al final son jarras, que puedes usar también para cocinar o lo que sea. Además, le pillamos estas cuatro preciosísimas botellas translúcidas de colores, cada una con una forma distinta y que también están graduadas. Me parecen muy bonitas, así como de boticario antiguo, de perfumes. Al igual que las jarras, son de plástico, por lo que se caen y no se rompen. Y rellenas de agua se quedan muy bonitas. Las llena con las jarras o también con una su pipeta que también le pusimos y fue un hit (es importante que sea una pipeta grande y fácil de agarrar), o con las propias jarras. 

También le puse un tubo de los de Safari Ltd. a los que tantas ganas les tenía. Si no los conocéis, son unos tubos con muñecos pequeñitos de distintas temáticas y con muy buena calidad, pintados a mano. Son muy versátiles, porque evidentemente sirven para jugar (los famosos mini mundos) pero también para un montón de actividades más "educativas". De hecho, es un material que se usa mucho en las aulas Montessori porque los hay de temáticas muy didácticas y también simplemente para trabajar vocabulario general y mil cosas más. El caso, que para su mesa le puse este tubo de temática del océano, y los sumergí en agua (lo hice así para que tuviera una coherencia temática, igual había otros que me gustaban más pero eran de cosas que no viven en el agua) para que los atrapase con estas tijeras-cuchara que también le fliparon. Esta actividad ya estaba preparada la mañana de Reyes cuando abrió la mesa. Y bueno, luego ella estos muñecos los mete en las botellas de colores, juega con ellos “normal”, los rescata... Al final tú les das opciones y ellos ya se montan su película. 


Así que esas serían un poco las cosas para jugar con agua. A continuación, y metidas en una caja, estaban las cosas para jugar con arena. ¿Y qué arena? Pues la famosa arena mágica cinética tan chula que no se desparrama y además es, dentro de lo que son este tipo de juegos, bastante fácil de limpiar. Y como era de esperar, está triunfando muchísimo -de hecho está jugando más con la arena que con el agua ahora mismo, básicamente porque con el agua siempre se acaba mojando y hace bastante frío para eso-. Los Reyes se decantaron por el paquete de 5 kg, aunque creo que igual con uno más pequeño habría sido suficiente, porque con la mitad da justo para llenar sin problemas uno de los cajones que trae la mesa. ¿Y por qué utensilios se decantaron Sus Majestades de Oriente para hacer esta arena todavía más divertida? Pues por varias cosas que, madre mía, qué uso le estamos dando. Primero, estos super moldes con su cuchara para preparar unos deliciosos helados de arena (y que en verano nos vamos a llevar a la playa fijo), otros moldes metálicos para preparar pastelitos y que dejan un efecto muy bonito en la arena (en el pack venía también otros accesorios que tengo guardados y sacaré dentro de un tiempo), y estas pinzas para desenterrar cosas. Vamos, que nos montamos unas pastelerías y unas heladerías súper chulas -la especialidad de Vera son los helados de caca, pipí y mocos-. Y luego ella también por su propia cuenta cogió el cuchillo de sus comidas para cortar, y le ENCANTA cortar los pastelitos que hace con los moldes hasta desmenuzarlos por completo. Se entretiene un montón con eso. 

Así que bueno, esta es nuestra mesa de experimentación. Y la verdad es que estamos súper agradecidos a Los Reyes por haberla traído, porque a Vera le flipa. Así que nada, gracias a Sus Majestades... ¿con qué nos sorprenderán el año que viene?

¡Qué nervios!!

Yo, por ahora, me despido ya.

Un abrazo grande y, como siempre, gracias por leer.

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