Cuentos para celebrar la primavera

¡Hola a todos!

Como estais?

Bueno, pues hoy vengo con uno de mis post de cuentos temáticos para dar la bienvenida a las estaciones. La verdad es que todas las estaciones tienen algo de especial, cada una es mágica por algo, pero la primavera me parece, quizás, la más poética. Es el momento de ver florecer la vida, del color en las calles, de la promesa de todo lo bueno que está por venir (este año más que nunca)... porque todo invierno acaba y llega, irremediablemente, la primavera.

Como siempre, ya sabéis que soy fan de hablar a los niños de las estaciones y los cambios que estas traen, ya he explicado varias veces por aquí que creo que es una temática buenísima para tratar con ellos, y cómo no, los cuentos son un recurso top para hacerlo.

Así que sin más dilación, vamos a ver si no me enrollo mucho y os dejo por aquí mi selección de cuentos primaverales favoritos. ¡Hay tanta cosa bonita que hasta a mí me cuesta elegir!:


-Un vuelo de la rama al cielo: este cuento me enamora. Es un pop-up sencillo, muy poético, que no habla de la primavera en sí, pero que enseña una naturaleza muy florida y habla del amor, que también es algo muy primaveral. Para mí, aunque no lo compramos en su día (porque lo descubrí tarde ya para Vera, pero se lo regalamos al bebé de unos amigos - os dejé un vídeo en IG, lo tenéis en Stories destacados en la carpeta que se llama "Cuentos 2") es un cuento ideal para cantarle -porque la letra se presta mucho a ser musicalizada- a un bebé de meses. 


-Aquí veo: de nuevo, otro cuento que no habla específicamente de la primavera, pero que enseña la naturaleza en explosión, con muchas flores, abejas, hierba verde... los colores y el ambiente de esta estación. Además, las ilustraciones están muy bien hechas, son muy realistas, parecen casi fotografías. Este sí lo tenemos y en su día lo leímos mucho. Bueno, más bien lo cantamos, y a día de hoy Vera se sabe la canción (aquí tenéis el vídeo con la canción que me inventé). 


-Flores: los cuentos de Herve Tullet son un género en sí mismo y prácticamente nunca decepcionan. Este cuento tan primaveral, tan lleno de color, que juega con las transparencias y con la superposición de formas me parece ideal para bebés.


-El Jardín: Otro cuento pop-up chulísimo, uno de esos desplegables que la editorial Usborne diseña como nadie. Muy visual, muy llamativo, lleno de color, atractivo... ideal para niños de 1/2 años. Eso sí, bajo supervisión, porque si no ya os digo que los pop up duran dos telediarios. 


-Inventario de flores: ¿y qué sería de la primavera sin flores? No sé a vuestros hijos, pero a Vera le encantan las flores, y cuando vamos por ahí y vemos muchas flores distintas siempre nos paramos para elegir cuáles son nuestras favoritas. Es por eso que, dentro de un tiempo, le regalaré este cuento que está impecablemente editado, para que aprendamos -yo incluida- a poner nombre a las bellezas que vemos por ahí. 
-La pequeña oruga glotona. ¿Las mariposas son algo característico de la primavera, o me lo he inventado? Desde luego, en mi cabeza, las mariposas posándose de flor en flor forman parte del pack primaveral, así que por eso he incluido este mitiquísimo cuento aquí. He de confesar que, a pesar de ser yo híper fan de Eric Carle, tengo bastante aborrecido el que diría que es su mayor éxito. Y no por nada en especial, si el cuento está muy bien -Vera no lo tiene pero sé que se lo cuentan en el cole y le gusta mucho-, pero es que es como que vayas donde vayas ahí está, y parece que no se puede hablar de cuentos para menores de 3 años sin ir más allá de El Monstruo de colores y este, pues, no sé, como que me tiene cansada ya el pobre cuento, que oye, que está genial, si son manías mías nada más... Pero eso, que el cuento está muy bien y que es muy primaveral.


-La semillita: cuando digo que soy fan de Eric Carle, no es broma. Y es que su extensa obra es abrumadora. La semillita es un cuento muy chulo, así con ese punto de fantasía que él muchas veces aporta, sobre el viaje que hace una semilla hasta finalmente convertirse en la impresionante flor que es. Una historia para comprender que, las flores, y la naturaleza en general, son un ciclo sin fin. 


-Mi vida de abeja: leer a los niños cuentos sobre las estaciones es enseñarles a amar la naturaleza. Pasa con todas las estaciones, pero en la primavera esto queda aún más patente. Que las abejas son unos seres esenciales para la vida en nuestro planeta es algo que ya sabéis todos porque sois listísimos y no hace falta que os lo explique, pero os aseguro que enseñarle a vuestros hijos todas las cosas increíbles que hacen estos animales diminutos les parecerá fascinante. Pero lo bueno que tiene este cuento no es solo que sea muy interesante, sino que además está muy bien escrito: su lectura es muy dinámica y divertida, las autoras sabían muy bien cómo hacer un cuento que enganchara a los niños. Os lo recomiendo un montón. 


-¿Cómo crecen las flores?: el clásico libro informativo que la editorial Usborne sabe hacer como nadie. Si vuestros hijos se hacen preguntas sobre este rutinario pero mágico proceso, este es vuestro libro. Y si no, también, porque este tipo de cuentos son un punto de partida genial para crear intereses. 


-¿Qué hace falta?: este cuento ya os lo enseñé en su día en IG, y ya os dije que me encantaba. Creo que el mensaje que transmite -cuidado del medio ambiente- es poderosísimo, pero además, la forma en la que lo hace, con versos de Gianni Rodari y con un diseño y unas ilustraciones estupendas. Además, es muy muy cantable, y ya sabemos que esto siempre es un plus. 


-Osa: hay cuentos que me gustan y cuentos que me encantan. Este es de los segundos. Un precioso -pero precioso hasta decir basta- cuento que una de forma magistral la naturaleza y su ciclo sin fin, el paso inevitable de una estación a otra, y la maternidad. Todo está unido en esta bella historia, que es difícil que no te toque la fibra sensible y que no te atrape. Para mí, una delicia de cuento. 


-El libro de la primavera: y ahora empiezo ya con los cuentos que he nombrado en los post de cuentos para celebrar el otoño y el invierno, pero que también deben estar incluidos aquí porque son una colección que abarca todo el año. De este libro, y de esta colección en general, poco más tengo que decir: creo que no queda nadie en la sala que a estas alturas no sepa ya que estos cuentos me vuelven loca, y que, de hecho, si solo pudiera tener unos cuentos (algo que para mí sería una tortura), serían estos. Y, creedme, eso es mucho decir.


-Primavera: otra colección de la que ya os he hablado recurrentemente pero que tampoco puedo dejar de mencionar. Cuentos cortos, sin palabras -algo que me encanta- y con unas ilustraciones de museo. Unos cuentos maravillosos.


-Pipa y Pele en el huerto: otra colección muy chula de la que ya os he hablado. Las aventuras a lo largo del año de dos hermanas gnomos que viven en el bosque. Adorable, ¿verdad? A Vera le encantan. 


-¡La primavera ya está aquí!: otra colección de la que ya os hablado, un cuento estupendo si tenéis bebés de 1-2 años en casa.

Y bueno, pues hasta aquí mi tesis sobre cuentos primaverales. Seguro que me dejo algunos, pero estos son así los que he visto que más me encajan. Con cualquiera de ellos, atendiendo por supuesto un poco a la edad y a qué estáis buscando, acertáis seguro, porque con un cuento nunca se falla.

Sin más, me despido por hoy. Un abrazo y gracias por leer!

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