Cuentos para educar en el feminismo

¡Hola a todos!

¿Cómo estáis?

Bueno, pues como todos sabéis, hoy se celebra el día de la mujer y yo aprovecho para haceros una pequeña selección de mis cuentos feministas favoritos. No hace falta decir -quienes me seguís desde hace tiempo, especialmente en IG, lo sabéis más que de sobra, pero bueno- que soy una persona feminista y que, obviamente, como no podía ser de otra manera, estoy educando a mi hija en el feminismo. Tampoco creo que esto sea nada reseñable, la verdad: no entiendo otra forma de educar a tus hijos en el año 2021 que no sea en el feminismo -ni en el ecologismo, ni en el antirracismo-, pero bueno. Vamos, que en realidad no debería tener nada de especial, pero como sabemos, queda mucho por hacer, qué os voy a contar. 

También aclarar - aunque no creo que sea tampoco especialmente necesario, pero es que hay personas que cuando leen la palabra fe-mi-nis-mo, por razones que desconozco, le entran los siete males- que no estoy todo el día dándole a mi hija la turra con el feminismo y que cuando le leo este tipo de cuentos no busco adoctrinarla ni nada por el estilo, al igual que no estoy dándole todo el día la turra con que cuidemos el planeta y tiene bastantes cuentos que hablan sobre el tema. Yo, como he dicho muchas veces, le leo cuentos a Vera desde que es un bebé porque a ella y a mí nos encanta leer juntas. Y luego ya, evidentemente, y especialmente conforme un niño va cumpliendo años, no todos los cuentos van a ser de arbolitos y pajaritos. El mundo para ellos se va haciendo cada vez más complejo y hay más conceptos que entran en su universo, y por supuesto que hay ciertos mensajes que quiero que calen en ella. Claro que quiero que mi hija interiorice que ella tiene los mismos derechos que cualquier otro ser humano. Claro que quiero que sea consciente de que las cosas que no nos gustan no se cambian solas, sino que es en nosotros donde tiene que empezar ese cambio, y que hubo muchas personas antes que nosotros -mujeres, en este caso- que sacrificaron muchas cosas para que nosotras podamos tener lo que tenemos ahora. Todos estos mensajes pueden parecer, y lo son, complejos para una niña de 3 años, pero yo es que en realidad pienso que con los niños se puede hablar de absolutamente todo. Solo tienes que adaptar tu mensaje. Y los cuentos, que sirven para todo, también sirven para esto.

Y nada, sin más dilación paso a enseñaros mi lista de cuentos favoritos. En realidad, son todos los que están pero no están todos los que son, porque afortunadamente este tema se está poniendo de moda y cada vez hay más títulos sobre esta temática (aunque he de reconocer que los títulos del tipo "Las niñas también pueden" tal y cual me repelen automáticamente, lo siento. Pero bueno, no quiero ahondar mucho en eso ahora). Recalcar también es que es muy importante que este tipo de cuentos, como la educación feminista en general, no se dirija solo a las niñas, sino a niñas y niños. De nada sirve tener una generación de niñas empoderadas y conscientes de sus derechos si eso no va acompañado de una generación de niños que asume, defiende y cree también en todo ello. 

Y ahora sí que sí, aquí va la lista:

 - Teresa la Princesa: un cuento ideal para bebés a partir de un añito, porque es muy cantable (aquí tenéis a una servidora entonándolo), y esto es algo que siempre les encanta a los niños pequeños, y porque bueno, aquí el feminismo es bastante suave, la verdad, y no se trata como un tema directo, sino simplemente es algo que tú infieres de la historia -que esto es algo de lo que yo también soy muy fan-. Teresa es una niña muy guay: es independiente, es decidida, resolutiva y valiente, y no necesita a ningún príncipe que la salve. Además, es una niña negra, que esto también me gusta mucho, porque ya he dicho alguna vez que intento que en la biblioteca de Vera no haya solo personajes blancos. La representación es importante, muy importante. 


-Guapa. Esta ha sido una de mis últimas adquisiciones para Vera. Es un cuento que me encanta -ha ganado varios premios- y que es cortito y sencillo. Habla de una bruja que ha quedado con un ogro y, por el camino, un montón de gente con la que se va encontrando le dice que tiene que cambiarse esto y aquello para estar más guapa. Cuando llega a ver al Ogro, efectivamente, está más "guapa" en lo que a cánones de belleza universales se refiere, pero el Ogro no la reconoce, porque ha dejado de ser ella. La Bruja aprende que le gusta como es y, que si a los demás no les parece bien, pues que miren para otro lado. Creo que es un mensaje imprescindible para las niñas de hoy en día.

-Little feminist: este pack de mini cuentos fue amor a primera vista desde el momento en que lo vi. Y aunque pueda parecer raro -digo raro porque son cuentos en inglés- , se los leí muchísimo a Vera cuando era un bebé de poco más de un año. Le gustaban mucho, porque además yo casi para cada una de las históricas mujeres que aparecen en los 4 minilibros me inventé como un movimiento o un eslogan, y a ella les encantaban, y muchos los repetía e imitaba. Ay, qué graciosa era. La verdad sea dicha que ahora no les hace mucho caso, pero en su momento fueron top. A mí son unos cuentos que me gustan mucho porque sacan a mujeres referentes en distintos sectores, y con una frase muy básica consiguen resumir su trayectoria de una forma muy asimilable para los niños. 



-Colección pequeña y grande. Cuentos de este tipo se han puesto muy de moda últimamente, y esto me encanta. La verdad es que cuando yo era pequeña -bueno, y esto sigue existiendo, la verdad, aunque quiero pensar que cada vez menos- a las niñas se nos daban muy pocos referentes. Cuando se hablaba de científicos, de escritores, de artistas, de descubridores en el colegio, casi nunca se mencionaba a mujeres... hoy día con estos cuentos las niñas -y los niños- empiezan a conocer y a inspirarse por tantas y tantas mujeres que hicieron cosas increíbles y que tienen tanto que enseñarnos a niños y adultos, porque yo con estos libros aprendo un montón. 


-Rosa caramelo: un cuento imprescindible si tenéis hijas. Si tenéis hijos también, pero si tenéis niñas, este cuento es esencial. Al menos así lo veo yo. Y por eso, cuando llegue su momento (a los 4-5 años) se lo regalaré a Vera. “Rosa Caramelo”, un clásico en la literatura infantil de nuestros días, nos enseña que ser delicadas y preciosas está bien si eso es lo que tú quieres, pero no si estás obligada a serlo simplemente porque eres niña. Enseña, además, y ya sabéis quienes me leéis que esto me parece súper importante, a que cuando las normas no son justas, cuando las normas nos maltratan, no sólo no tenemos que respetarlas, sino que debemos unirnos para cambiarlas. Vamos, que es un cuento obligatorio para mí. 


- El Niño que no quería ser azul. La Niña que no quería ser rosa: y de un cuento imprescindible a otro que tal baila. De hecho, no sabría decir cuál es los dos me gusta más, porque este tiene un punto poético, así como de fantasía, que me encanta. Pero bueno, que en realidad, no tengo que elegir, porque que voy a comprar este y el anterior cuando les llegue el momento lo saben aquí y en China. ¿Y cuál sería su momento? Pues no sabría decir exactamente, porque habla de niños que "se gustan", que es algo que Vera ahora mismo no entiende  y no tengo absolutamente ninguna intención de explicarle, y luego juega un poco con el lenguaje figurado, que es algo que a una mente de 3 años le cuesta, así que yo diría que una buena edad para leerlo podrían ser los 5-6-7 años. Pero bueno, que es un cuento genial, sobre un niño y una niña que son como ellos quieren ser, que no se preocupan ni falta que les hace por los prejuicios de los adultos y que, al final, son felices porque son fieles a sí mismos. Otro cuento 10.



-Yo voy conmigo. El concepto de este cuento es parecido al de "Guapa", pero un poco más elaborado, y para niños más mayores. Yo diría que a partir de 6 años o así, cuando ya sepan más o menos de qué va eso de que "te guste" alguien. El caso es que a la protagonista de este cuento, una niña llena de vida y muy peculiar, de esas que algunos calificarían de "rara" pero que, en realidad, mola muchísimo, le gusta un niño. Pero el niño no se fija en ella. Así que otros niños empiezan a decirle cosas que puede hacer para que Martín se percate de su existencia. Pero todas esas cosas hacen que deje de ser ella. Así, se quita sus coletas, deja de cantar las canciones que siempre cantaba, se despide de los pájaros que siempre iban con ella a todas partes.... y al final, por fin, Martín se fija en ella. Pero para cuando todo eso pasa, ni ella misma se reconoce. Ha sacrificado tanto por el niño que ya no sabe ni quién es, y eso no le gusta. Así que decide que no, que a ella le gusta como es, y vuelve a ponerse todo lo que se había quitado por Martín, vuelve a ser ella y... a quien no le guste, pues ya ves tú. Es un cuento muy chulo, de verdad. Que, por cierto, el cuento tiene como una segunda parte, o más bien, como un cuento paralelo, que sería la versión de Martín de esta misma historia, y es genial. En "Yo soy", Martín nos dice: "Me encantaba la niña rara, porque era libre para ser tal y como quería ser". Qué bonito, ¿verdad? Es también un cuento muy, muy chulo que introduce un poquito el concepto de masculinidad tóxica -aunque bastante sutilmente- y la presión por ser "guay" y "popular", y los dos juntos forman un binomio muy bueno. Os los recomiendo los dos un montón, de verdad. 


-Arturo y Clementina. ¿Por favor, podemos leerle este cuento a todos los preadolescentes del mundo? Porque, madre mía, la de reflexiones y aprendizajes que se podrían sacar de ahí. “Arturo y Clementina” es un cuento duro, porque, en realidad, es una historia de maltrato y anulación. Lo que pasa es que, evidentemente, estas palabras y este mensaje no aparecen, tal cual, en el cuento. Pero el mensaje está ahí, y lo explica muy bien, de una forma en la que los niños empatizan y entienden perfectamente. Lo dicho, es un cuento duro, aunque sus protagonistas sean tortugas, pero muy necesario -y con final feliz, que eso es importante-. Eso sí, para más mayores. Yo diría que a partir de 8 años. 

Y bueno, hasta aquí mi escueta pero valiosa selección. La verdad es que todos los cuentos que os he puesto son, realmente lo pienso, chulísimos. Y bueno, creo que simplemente con este post queda bastante claro, pero recalco que creo que merece mucho la pena invertir en cuentos que hablen de este tema a vuestros hijos, así como en cuentos que hablen sobre la diversidad y la no violencia.

Sin más, espero que volvamos a leernos pronto.

Un abrazo y, como siempre, gracias por leer.

Clara.

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