Cuentos para el día de la madre

Hola a todos! Como estáis?

Bueno, hoy vengo con un post que, no es porque lo haya escrito yo, pero es que es precioso. Prácticamente todos los cuentos que aparecen en la lista me tocan muchísimo la fibra sensible (tampoco es que esto sea algo extraordinario, ya he dicho más de una vez que para la vida en general, no, pero para la maternidad soy una cursi redomada) y bueno, que con cualquiera de ellos tenéis un regalo precioso para las madres que tenéis a vuestro alrededor, o para vosotras mismas. Yo, de hecho, este año, como en los anteriores, le voy a regalar un cuento a mis hijas. Primero, porque ellas son el regalo de mi vida - jajajajajajajaja ¿se puede ser más típica?- y segundo, porque ningún cuento que pueda elegir su padre me va a gustar más que el que me elija yo misma, para qué nos vamos a engañar.

Total, a lo que íbamos, que paso aquí a enseñaros mi selección de cuentos para este día tan especial. Os recuerdo que hace unas semanas publiqué otro post también muy mono con una buena lista de cuentos para celebrar el día del padre

Así que, sin más, aquí va la lista. Espero que la disfrutéis:

-BabyMoni: ¡Hola!. En nuestra casa hemos llegado tarde a descubrir a MiniMoni, uno de los personajes icónicos de la española Rocío Bonilla. Pero los descubrí con mi hija mayor hace poco, y la verdad es que, especialmente a ella, le gustan bastante. Vi este cuento en la librería, que sería retroceder en el tiempo a cuando MiniMoni era bebé, y lo compré para mi hija pequeña. Es un libro muy sencillo, para bebés, que va explicando las onomatopeyas que hace cada animal -esto es éxito seguro en los niños pequeños- y al final, aparece mamá, que nos quiere y nos cuida. Una opción chula para niños de entre 6 meses y hasta dos años, diría yo, porque además se le saca una canción muy fácil y es muy gesticulable, que esto siempre le encanta a los peques. 


-10 deditos: este cuento es todo un clásico en la literatura infantil. Papá Noel se lo trajo este año a mi bebé, y se lo empecé a leer con tan solo 3 meses, y bueno, le encanta. A ella, y su hermana mayor. Es muy, muy bonito y además muy cantable -mirad esta versión al piano qué bonita es- , y para mí refleja ese embelesamiento que tenemos las mamás con nuestros bebés, cuando los estamos mirando, les estamos cantando, observando su pequeño cuerpito y nos sobra todo lo de alrededor. Es un cuento precioso.


-Baby POP: un libro perfecto para hablarle a tu hijo de cómo fueron los meses en los que lo esperaste y te imaginabas cómo sería vuestra vida juntos. No sé a vuestros hijos, pero a Vera le encantan las historias del embarazo y que le cuente la historia del día que ella nació y cosas así. De hecho, hemos leído muchas veces este cuento en la biblio y le encanta. Es, además, un cuento perfecto para regalar a una embarazada, porque, y esto es muy curioso, va apareciendo el bebé - o feto en este caso- a tamaño real, mes a mes, y esto a los niños les divierte mucho: mira, en el primer mes eras diminuto, en el cuarto ya cabrías en una flor... y en el último mira, ¡eras enorme! 


-Tengo una mamá. Del "equivalente paterno" de este cuento, "Tengo un papá", ya os hablé en el post de cuentos para el día del padre. Y bueno, pues este, es igual de bonito que su homólogo masculino, con su mismo formato simple tipo cuento para bebés pero su lenguaje poético y algo más complejo que hace que en realidad sea para niños algo más mayores: "Tengo una mamá/ que seca mis ojos cuando a veces lloro/ que me peina el pelo si ve que no puedo/ que besa mi frente para que despierte". Precioso, ¿verdad? Ideal para a partir de 2 años.

-Nosotros: otro cuento muy pero que muy bonito. Empieza siendo bastante sencillo, además con temática de animales, muy así como de niños pequeños, pero que al final introduce una complejidad que hace que sea para más mayores, yo diría a partir de 3 años. Me gusta mucho el giro ese que da llegando al final del libro, ese mensaje de libertad, de decirle a tu hijo "sé lo que tú quieras ser, porque tú no eres mío", que es tan importante que cale en los niños -y en sus padres-. 

-Mamá: una de las últimas obras de Ana Llenas, autora del mítico El Monstruo de colores. El formato del libro es la barriga de mamá, sobre la que se van pasando las páginas. Con un lenguaje muy sencillo, y con esas características ilustraciones llenas de color y vida de la autora, el cuento habla de todas esas cosas bonitas que nos pasan por la cabeza a las madres cuando estamos esperando a nuestros hijos. 


-Espera: este cuento también lo tenemos -os lo enseñé en IG y os gustó mucho- y es una historia de lo más tierna sobre la relación madre/hijo. Es como que no cuenta nada en especial, ya que la escena es de lo más cotidiana, pero en realidad está hablando sobre la mayoría de las cosas presentes entre un niño y su madre: la ternura, el amor, la paciencia, la comprensión, el aprendizaje, el asombro. Muy bonito.


-Tarde de invierno: de este sencillo cuento ya os hablé en el post de cuentos para celebrar el invierno. Lo tuvimos unas semanas en casa, sacado de la biblioteca, y nos gustó mucho. Habla de la sencilla ilusión de esperar a que llegue mamá a casa, de verla por la ventana y ponerte contento solo por saber que está llegando, y vais a abrazaros y a jugar. Me encanta.  


-Mamá: uno de los primeros que aparecen cuando te pones a buscar cuentos para este día tan especial como este. Este libro, de la editorial Kalandraka, es muy bonito, como un poema, y además las ilustraciones acompañan mucho. "Mamá es tantas cosas... es casa redonda, mullida y andante/ Es centro feliz, seguro y radiante/ Me trajo a este mundo, pequeño y desnudo". Qué bonito, ¿verdad? Pues así sigue, y es precioso de la primera a la última página. 
-Una mamá es como una casa: no podría gustarme más el título de este cuento, porque es así exactamente. Las mamás -si los hijos son biológicos- hemos sido, literalmente el primer hogar de nuestros hijos. Y pocas cosas -me atrevería a decir que ninguna- superan eso. Este cuento es muy cuqui, por lo que dice y por cómo lo dice. A partir de 4 años es ideal. Con unas illustraciones muy chulas, el cuento narra la historia de una madre y su bebé, desde que ella está embarazada hasta los primeros pasos de la criatura. A cada imagen le acompaña una frase, muy sencilla, y cada imagen no es otra cosa que las rutinas diarias, los cuidados cotidianos de una madre a su bebé... la vida. 


-Mi amor: este cuento... bueno. Ya en el post que hice sobre cuentos para el día del padre os hablé de su equivalente paterno, y este fue mi regalo del día de la madre para Vera el año pasado. Este cuento, que forma parte de la colección de Archibaldo, que supongo que muchos conoceréis, habla de todas las escenas y situaciones en las que una madre quiere a su hijo. Me gusta porque no es solo cursi -que lo es- sino también divertido. Y en cualquier caso, es que me parece tan bonito, tan positivo, tan necesario que un niño o una niña crezcan escuchando este tipo de mensajes de sus padres que me da alegría solo de pensar en leerle esta historia... y esto lo hago extensible a cualquier cuento de esta lista, no solo a este. 


-Yo nací del amor de mi mamá. Afortunadamente, cada vez existen más tipos de familias y, afortunadamente también, ya no hay miedo ni tabú alrededor de ello, cosa que me alegra sobremanera porque creo que para los niños y las niñas que han nacido en familias más tradicionales, por así decirlo, conocer estas realidades desde la más pura naturalidad supone, sin duda, un gran aprendizaje. Este libro habla de la decisión de una mujer de ser madre soltera por elección, explicando cómo es el proceso de fecundación in vitro, recurrir a un banco de esperma, etc. Creo que, por supuesto, para los niños que viven en familias así el cuento viene genial (porque al final lo más importante del libro es que explica que esos niños han nacido del amor), pero para los que no, también, porque además de explicar la realidad de otras personas -que, como digo, eso siempre está bien- también es un cuento que sirve para aprender sobre educación sexual de una forma muy asequible para los pequeños. 


-Cosas que vienen y van: este cuento me encanta. No en vano, ha sido mi compra de este año para regalarle a mis niñas por el día de la madre. Un cuento que juega con su propio formato para contar la historia -esto siempre funciona bastante bien- y que nos va presentando una serie de cosas que vienen y van, van y vienen, como puede ser el sueño, el miedo, el polvo, los dientes de leche que se caen… entre página y página del cuento nos encontramos una entrepágina que es como de un papel distinto, translúcido y muy fino, que al pasarla hace que la página siguiente, que se adivinaba antes de pasarla, cambie, creando un efecto muy chulo que acompaña la historia. Y al final, en la última página, ya no tenemos una hojita transparente, porque esto que nos van a decir, no cambia, nunca jamás, y siempre permanece y permanecerá. ¿Qué es? Por supuesto, el amor de mamá. 


-Osa: de este cuento ya os hablé en el post de cuentos para celebrar la primavera, y ya os dije que me encantaba. "Osa" mezcla maternidad con naturaleza -la naturaleza es nuestra madre, al fin y al cabo- narrando una preciosa relación entre la Osa que acaba de convertirse en madre y los ciclos de las estaciones, el fluir del tiempo, los cambios del entorno. Es un cuento precioso. 


-Like the moon loves the sky: ay madre mía, qué cuento tan bonito, qué pena que no esté traducido al español -y muy bien que nos vendría, porque es un cuento que perfectamente podría estar en el post de cuentos contra el racismo-. Los protagonistas de este cuento son una familia musulmana, y cada página empieza con "Inshallah... y lo que sea", es decir, "Ojalá que/ Si Dios quiere que...", y toda una serie de cosas que la madre desea para su hijo, entre ellas, que sea amado, pero también que sea bueno, compasivo y quiera construir un mundo mejor. Aunque sea solo por curiosidad, os invito a ver este vídeo del cuento. Os enamoráis seguro. 


-Algún día: este es un cuento con el que, fácilmente, si tienes un día tonto, te puedes pegar una buena llorera. Básicamente es como una de esas conversaciones mentales que tantas veces -al menos yo- tenemos con nuestros hijos, sobre todo lo que deseas en la vida para ellos y todo el amor que les tienes guardado y sabes que no puedes explicárselo con palabras. En fin, que es muy bonito, aunque quizás es eso, más para madres que para niños, pero de esos cuentos yo tengo varios, porque a estas alturas de la película creo que ha quedado claro que yo disfruto los cuentos tanto como mis hijas y a veces no me puedo contener a comprar un cuento aunque sé que a mí me vaya a gustar más que a ellas. Si es que estoy loquísima.


-Bajo el paraguas del amor: este cuento, del que ya os hablé en mi post de cuentos sobre el amor, es CHULÍSIMO. No habla específicamente de la maternidad, sino de una figura de protección, amor y seguridad hacia los niños. Esa figura puede ser, obviamente, y así lo veo yo, una madre, pero puede, por supuesto, ser también un padre/abuela/tía, lo que sea. Es un cuento para más mayores, así como a partir de 5-6 años, diría yo, y es un mensaje para decirle a los niños que tú siempre vas a estar ahí para ellos siempre, pero especialmente cuando las cosas se pongan feas. Que si tiene problemas en el colegio, o con los amigos, o con cualquier cosa, que sepas que puedes venir, aquí, conmigo, y refugiarte en el paraguas del amor, que además, que lo sepas, siempre viaja contigo aunque yo no esté. Es precioso, de verdad, además el estilo del cuento es así como vitalista y alegre, nada dramático. Os recomiendo mucho que le echéis un vistazo. 


-El día en que llegaste. Acabo con este precioso cuento porque no quería dejar de incluir aquí una historia de adopción. Creo que, en ocasiones, en el día de la madre y en general con los cuentos de este tipo se pone mucho énfasis en el carácter físico de ser madre (gestar, parir, amamantar) y esto, por supuesto, está bien y es muy bonito y positivo, pero creo que también puede ser duro para muchas mujeres que no han tenido esa oportunidad. Es por esto que me alegra tanto que exista ese cuento, que es además una maravillosa historia de contarle a un niño cómo su familia le estuvo pensando, esperando y queriendo desde la distancia hasta que, por fin, se encontraron. Es un cuento precioso, de verdad, y, de nuevo, no hace falta vivir en una familia en la que haya habido una adopción para leerlo (nosotras, de hecho, lo hemos sacado de la biblioteca y nos gusta mucho). 

Y sin más, hasta aquí la selección. Al menos, la de este año, porque yo siempre estoy descubriendo cuentos nuevos y estoy segura que de aquí al año que viene habré encontrado más preciosidades.

Sin más, me despido por hoy, no sin antes desearos un feliz día de la madre, acordándome muy especialmente de todas las personas a las que, por diversos motivos, este día se les hace muy difícil. Os mando un abrazo enorme.

Gracias por leer,

Clara.

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Comentarios

  1. Jo qué bonitos todos, siempre tan acertada. Un beso. Yara

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  2. jajaja, pásale así como quien no quiere la cosa el post a tu amore, a ver si pilla la indirecta ;)
    besazo

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